Flashes externos, una gran opción
![]()
A menos que seas un fotógrafo profesional o un aficionado realmente abocado al arte de la fotografía, en tus viajes llevas a cuesta una compacta de pequeñas dimensiones, tentadoramente liviana y con flash incorporado. Ella cumple con los requisitos básicos para lograr un buen resultado. Incluso más, pues hoy en día las compactas están súper desarrolladas. Sin embargo, muchas de las cámaras del mercado también cuentan con una zapata o hot-shoe, que sirve para incorporar un flash externo. Te preguntas para que quieres uno si ya cuentas con uno y encima incorporado.
Debes saber que el flash externo brinda grandes posibilidades. Para comenzar, y como les conté en otra oportunidad, este tipo de flash ayuda a la hora de evitar el efecto de ojos rojos ya que puede ser movido para minimizar el problema. Los flashes incorporados se encuentran muy cerca del objetivo mientras que el externo aumenta notablemente la distancia entre la fuente de luz y el objetivo. Por no hablar de que su potencia permitirá utilizar la técnica del flash de rebote, que evita las sombras e ilumina mejor el fondo. Por otra parte, un flash externo posee una potencia 15 veces superior al incorporado, un factor que permite utilizar menores aperturas y conseguir profundidades de campo mayores y sensibilidades ISO menores (el flash incorporado alcanza cerca de 1 metro y medio, como algunos saben para lograr un mayor alcance del flash es necesario abrir más el diafragma con una mayor sensibilidad ISO. El costo de eso es una menor profundidad de campo). Por último, el flash externo cuenta con múltiples accesorios que permiten modificar el efecto del mismo flash.
En fin, si investigas encontrarás una gran cantidad de ventajas. Sin dudas debes tener en cuenta los beneficios de este tipo de flash si eres un apasionado de la fotografía o estás en vías de serlo. Como en todo, el mejor resultado se obtiene de manera artesanal.
Vía:Dzoom
¿Qué opinas?
Ir al formulario | RSS de los comentarios | URL del trackback