21Nov 07

Manuel Vilariño, ganador del Premio Nacional de Fotografía 2007

Poesía e imagen unidos en un solo trabajo, en un solo hombre, en un solo nombre. Manuel Vilariño supo hacer de sus dos profesiones, la poesía y la fotografía, una obra única. Así fue que el Ministerio de Cultura, a través de su honorable jurado, decidió otorgarle el Premio Nacional de Fotografía 2007. Sin lugar a dudas, uno de los máximos galardones que pueden otorgárseles a los artistas de la cámara.

Es que, según quienes juzgaron a los candidatos, Vilariño posee una trayectoria “en la que desde la fotografía reflexiona sobre la vida, los ciclos vitales y el sentido del tiempo a través de su apasionada observación de la naturaleza. Sus obras, que poseen una gran calidad técnica en sus composiciones, en sus efectos, muestran un intenso sentido poético y filosófico”. Además, han considerado a su trabajo como una gran labor con “sentido poético y filosófico” en las que sus instantáneas de naturaleza muerta, literalmente hablando, han podido ser apreciadas por gran cantidad de público en todas las exposiciones en las que ha participado con gran éxito.

Cabe destacar que, además del honor de esta galardón, el artista se hizo así acreedor de un premio que alncanzó la suma de 30 mil euros. Muy feliz por el reconocimiento, Vilariño explicó, al hablar de su obra, que se trata de algo “profundamente espiritual, tiene que ver con la poesía del conocimiento” y que, a diferencia de otros, el no hace fotografía comercial ni aplicada ni trabajos por encargo “ese no es mi mundo. Soy un artista visual que utilizo soporte fotográfico”.

Vía: ABC




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