14Oct 08

Stephanie Sinclair se inmiscuye en la vida de las mujeres del Tercer Mundo

A pesar de su edad -tan sólo 34 años- Stephanie Sinclair cuenta con una amplia trayectoria y un largo listado de reconocimientos. Fotoperiodista de profesión, esta mujer ha logrado eternizar la realidad más cruda a través de diversos trabajos, entre los que sobresale el que cuenta la historia de los matrimonios forzados en Afganistán, labor por la cual ha recibido el reconocimiento Fotografía del año por UNICEF en 2007. Pero éste no ha sido su único logro, también ha sido reconocida en el World Press Photo 2004 y ha ganado el premio Care International en la última edición de Visa pour l’Image, entre algunos otros galardones.

Oriunda de los Estados Unidos, aquí os dejo con parte de un reportaje que esta fotógrafa que comenzó su carrera en el Chicago Tribune concedió a quesabesde.com:

Tus reportajes son una prueba de que la ablación es un gran problema en Indonesia, un país con 250 millones de habitantes y un 80% de la población musulmana. “El reportaje “La tradición de la ablación”, publicado en The New York Times Magazine, habla con datos muy clarificadores: más de un 95% de las mujeres en Indonesia han sufrido la ablación.”

Respeto y búsqueda de nuevos puntos de vista son las claves del estilo personal que vemos en tus reportajes. “Tengo que mostrar mucho respeto por los sujetos que fotografío, porque la gran mayoría de ellos tienen problemas muy importantes y son muy sensibles, especialmente cuando estoy trabajando en culturas que no son la mía. Fotografiar desde diferentes puntos de vista es algo que se consigue entendiendo lo que ocurre en ese lugar, y eso es muy importante para poder comunicar bien los problemas sociales con que te enfrentas. Conocer bien a tus sujetos y su cultura te permite acercarte a ellos desde otra perspectiva.”

Las mujeres son en muchas ocasiones el objetivo de tus reportajes, como en “Afghan Turning Point”, “In the Line of Fire” o “Self-Immolation: A Cry for Help”. “Simplemente, intento trabajar en historias que me interesan. Lo único que me diferencia de las mujeres y las niñas que fotografío es haber nacido en otro lugar; soy muy afortunada de tener los derechos que tengo.”

Empezaste tu carrera profesional como fotógrafa del Chicago Tribune durante cinco años. “El Chigaco Tribune era un buen lugar para trabajar. “Allí hacía fotos de prensa diaria, pero también recibí muchos encargos importantes, como un proyecto sobre la pena de muerte. Aprendí mucho como fotógrafa en el diario. También estuve en Iraq cubriendo lo que allí ocurría, hasta justo antes de la invasión del país.”

¿En qué reportaje tienes previsto trabajar próximamente? “Hace varios años que trabajo en un reportaje sobre matrimonios de adolescentes alrededor del mundo. Son matrimonios prematuros, y es algo en lo que voy a continuar ahora.”

Asía, y principalmente Oriente Medio, ha sido el destino más habitual para tus reportajes: ¿planeas volver allí algún día? “Sí, por supuesto, si bien quiero mejorar mi habilidad con el árabe. Aparte de eso, mi siguiente destino en Asia será Nepal, aunque todavía estoy por decidir qué temas voy a tratar allí.”

Vía: Quesabesde




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